La alargada sombra del amor

Puag! Puag!. Que me perdonen los amantes de Mathias Malzieu, pero su nueva historieta me parece todavía más lánguida e insípida que La mecánica del corazón, si es que todavía hay hueco para tanta laxitud.

Como buen francés, le va la pena, lo tristón y lo existencialista, a lo Sartre. Lo disfraza de mensaje positivo y de superación, pero el libro se deshace entre las manos por lo acuoso de su prosa.

En esta nueva entrega, Mathias, acaba de perder a su madre y todavía en el hospital, abrumado por la pena, se encuentra con el doctor en sombrología, el gigante Jack. El bueno del gigante le regala un trozo de su sombra para que pueda combatir el dolor. Y allí que se va Mathias a su casa con la sombra para inundarnos de recetas de autoayuda, hasta que uno acaba aburrido de leer frases llenas de tópicos y previsibilidad, que no aportan nada destacable al panorama literario de esta vuelta al cole.

La historia podría haber sido buena si Malzieu superara su vena de cantante pop y se centrara en escribir. El desacierto nace del uso del presente y la primera persona. El cuento que pretende, deja de ser cuento y se convierte en diario insulso. Pierde fuerza y protagonismo la narrativa para centrarse en los sentimientos y emociones expresados a través de lo que el protagonista cree que siente. Sus personajes quedan sin caracterización y no toleran la empatía del lector.

Es más fácil simpatizar con Jack Esquéleton en Pesadilla antes de Navidad, que con Mathias. Parece más creíble tratar de secuestrar a Santa Clavos, que encontrarse al doctor en sombrología en el parking de un hospital. Lamentable, pero cierto.

En cualquier caso, Malzieu vende. Su portada es atractiva y siempre se las ingenia para incluir elementos que sugieren al lector. En  La mecánica del corazón fueron las tres frases:

Uno: No toques las agujas
Dos: Domina tu cólera
Tres: No te enamores nunca

En esta entrega, el párrafo de la contraportada: “Utiliza la sombra. Lee, sueña, descansa, diviértete. No cedas a la desesperación. Usa tus sueños. Y si están rotos, ¡pégalos!. Un sueño roto bien pegado puede volverse aun más bello de lo que era. Ama las cosas. ¡Estás vivo!. Y lucha solo: de ahí saldrá tu fuerza interior.”

Es imposible no comprarlo. Como escritor es un zoquete, pero el marketing es lo suyo.

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3 respuestas a La alargada sombra del amor

  1. ana marquez dijo:

    no lo he leído, solo leí ese párrafo un día que pase a una librería… ni siquiera se de que se trate… pero el día que leí ese párrafo me ayudo a entender algo. y tu no se quien eres y la vdd no me interesa y no creo que te interese saber quien soy … da igual… cada quien tiene su propia perspectiva..

  2. Fran Cereto dijo:

    Leí el libro cuando salió y hoy por casualidad me he topado con este comentario. ¿Quién eres tu? ¿Qué has escrito?. No quiero ni saber a que te dedicas, pero el Señor Malzieu compone, canta, escribe letras, libros…. ¿Y tienes la poca vergüenza de criticar su mediocridad? Se le pueden reconocer las limitaciones, pero ojalá hubiese más Mathias en el mundo y menos blogueros soplagaitas con una imaginación tan reducida como la que aquí se exhibe… ¿Creíble? ¡Es un cuento!… Ah ya que tu pensabas que los tres cerditos construyeron las casas de verdad. ¡Por favor!
    He vivido muchos años en Francia y te digo que ya nos iría mejor a los españolitos si tuviéramos su mentalidad y ese chovinismo… ¿Para qué?, si el deporte nacional es criticar…. ¡Dios santo! en la tele Belén Esteban y en Internet este personaje….

    • Ian dijo:

      …compone, canta, escribe letras, libros…
      El pato vuela, nada y camina. Y estas tres cosas las hace muy mal.

      He vivido muchos años en Francia
      ¿Y? ¿Te transplantaron el cerebro por aquellas tierras?

      Por cierto, la palabra “chauvinisme” la inventaron precisamente los gabachos. Si no hubiese tanto idiota que creyese que los gabachos no se ensucian el culo al cagar, quizás nos iría mejor a los españolitos.

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