Train Your Mind, Change Your Brain

Esta página lleva la palabra Zen en el título y la URL, por lo que usted y yo sabíamos que en algún momento tendríamos que hablar del tema. Eso es complicado: hay tropecientos mil libros sobre Zen por ahí que, o repiten las trivialidades de siempre, o están escritos por hippies abrazalechugas. Por azar, le ha tocado a Train your Mind, Change your Brain, de una tal Sharon Begley, al parecer, una de las gruppies del Dalai Lama.  Créame que lo siento. El libro está recomendado por el famoso Daniel Goleman de la “inteligencia emocional”, pero me di cuenta cuando ya era demasiado tarde.

Seré breve. Este es un libro pasable si usted quiere averiguar algo sobre la neuroplasticidad: cómo la ciencia moderna ha refutado la idea sobre funciones innatas e inamovibles en zonas del córtex cerebral. Por si aún no lo sabe, es cierto que las neuronas no se reproducen dividiéndose, como la mayoría de las células. Pero es falso que el cerebro no puede regenerarse: el hipocampo, por razones y mecanismos todavía no del todo comprendidos, puede producir nuevas neuronas.

Por el contrario, el libro es una verdadera plasta si lo que usted quiere averiguar es la relación entre la meditación budista y la neuroplasticidad, o simplemente si quiere saber de qué narices va eso de la meditación budista. La principal conexión con el budismo es el Dalai Lama, que aparece en todos los capítulos diciendo algo muy profundo o algo muy chorra (usted elige).

Además, Begley desbarra cuando se pone filosófica. En el capítulo Mind over Matter, hace una defensa morigerada de una versión postmoderna y chachiguay del dualismo, disfrazada de emergentismo, sacando armas como el pedorro de Searle (el de la habitación china) e incluso a Roger Sperry, paradigma del buen científico que hace mala filosofía (¡como si hubiese filosofía de la buena!).

Una cosa es reconocer que el entrenamiento mental puede modificar físicamente el cerebro, y otra es postular la Voluntad como una esencia metafísica independiente. Begley no llega a tanto:  no se trata tanto de un dualismo, como de un unomedioismo. Sharon, cariño: el dualismo es como el embarazo. No puedes ser un poquito dualista, igual que no se puede estar sólo un poco embarazada.

Llegados a este punto, merece la pena destacar que, en la redacción de este libro ha colaborado Jeffrey M. Schwartz, autor de The Mind and the Brain (que también tengo en mi Kindle). Schwartz ha probado técnicas de meditación budistas con pacientes obsesivos-compulsivos, al parecer, con buenos resultados. Esto me parece interesante y muy loable. Pero este señor es un dualista de cajón, que ha firmado algún manifiesto antidarwinista del mismísimo Discovery Institute. Esta gente le tiene cierta manía a Darwin. Hay algún capítulo del libro en que incluso llegan a insinuarse lamarckianos, aunque no se den ese nombre explícitamente. No me extraña: en la época en que la gente no sentía vergüenza por escribir libros de psicoanálisis, en estos abundaban las especulaciones lamarckianistas. Son cosas que ocurren cuando uno se indigesta con bondad, compasión y lechugas.

Respecto al budismo tibetano… bueno, yo practico la meditación Zen, lo cuál creo que me convierte en una especie de budista (no hay que bautizarse ni circuncidarse, ¿sabe?). Pero para que el budismo tenga sentido, debe primero despojarle de toda la bazofia supersticiosa que inevitablemente brota a su alrededor. En el caso del Zen, hay que tirar por el retrete las contaminaciones shintoístas. En el caso del lamaísmo… uf, casi mejor que se pase al Zen, amigo mío. Pero esto es materia para otro debate.

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2 respuestas a Train Your Mind, Change Your Brain

  1. Valbus21 dijo:

    He leido el libro, y me parece que la funcion principal de tal no es mostrar tecnicas de como cambiar tus neuronas o lo q fuese, sino contar la historia de la neurplasticidad y como el budismo colaboro. Es decir, como dos areas que generalmente son antagonistas (religion y ciencia) se unen para demostrar un evento que ha sido negado por casi 100 años.

    es un excelente libro para cualquier persona que le interese el tema de neuroplasticidad. En mi caso me ayudó mucho a buscar mas informacion acerca del budismo y como mejorarse uno mismo.

  2. Ian dijo:

    Hombre… no pongo en duda que te haya podido ayudar en algo. Pero es un tema que me interesa, por lo que permíteme que te pregunte: ¿qué evento ha sido negado por casi 100 años? Cuando dices “religión”, ¿a cuál te refieres? Porque la mayoría son bastante incompatibles entre sí, sin necesidad siquiera de mencionar a la ciencia. La religión de la Tara Verde y los tropecientos mil bodhisattvas se parece al budismo zen como un huevo a una castaña, y no te digo ya la compatibilidad o semejanza con la religión de Jesucristo o la de los chicos del turbante.
    Como digo en el post, lo del budismo tibetano comparado con el Zen da para mucho.

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